“Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí a solas contigo. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu premio…” San Mateo 6,6
Si algo me ha sanado mucho, muchísimo, es ver a Dios como un Padre… como alguien que me ha engendrado… o creado… responsablemente… sabiendo lo que hacía… siempre…
Ver a Dios como un Padre, como un Papá, es muy sanador para todos, y lo será siempre… para quienes nos hemos sentido huérfanos o abandonados a la vida… Es por eso, que te exhorto… te animo a que tú lo descubras… que descubras a Dios como un Padre… en la ORACIÓN…
La oración es eminentemente PATRÍSTICA, oramos al hijo, Jesús, PERO, la oración va dirigida principalmente al Padre, el mismo Jesús nos dice en el evangelio de San Juan “Nadie viene al Padre si no es por mí…” San Mateo 6,9 “Ustedes DEBEN orar así: ‘Padre nuestro que estás en el cielo…’” y es así como la Iglesia lo enseña…
Jesús es el camino al Padre… la verdad del Padre… y la vida… que el Padre quiere que tengamos… por eso… Dios PADRE ha enviado a su HIJO….
San Juan 17,1
“Después de decir estas cosas, Jesús miró al cielo y dijo: “Padre, la hora ha llegado: glorifica a tu hijo, para que tu hijo te glorifique a ti. Pues tú has dado a tu hijo autoridad sobre todo hombre, para dar vida eterna a todos los que le diste. Y la vida eterna consiste en conocerte a ti, el único Dios verdadero, y al que enviaste, Jesús, el Cristo.”
Es muy importante que si tú te sientes huérfano en algún sentido… sobre todo si has experimentado el divorcio… te acerques con más fuerza que antes… a Dios… que tomes muy enserio tu espiritualidad, porque ésta es SANADORA SIEMPRE…
Antes de orar recuerda que eres hija o hijo de Dios y que Dios te ama… ANTES de orar…
Cuando descubramos a Dios como un Padre… cuando DIOS PADRE no sea una imagen borrosa en nuestra vida espiritual… podremos rezar con más sentido… la oración que Jesús nos enseñó… “Padre nuestro que estás en el cielo… santificado sea tu nombre…”
Gary
PADRES PRÓDIGOS
La autoestima es familiar
Un hijo tenía dos padres. El primer padre, el biológico, dijo a su hijo:
-¡Hijo, yo no me entiendo con tu madre! Para no hacerte sufrir, me voy.
Los cónyuges arreglaron sus cosas y repartieron sus bienes. El hijo, aún de corta edad, vio partir a su papá lejos del hogar.
Por esas cosas de la vida, la madre se unió a otro hombre y el padre conoció otras mujeres, llevando una vida disoluta, rodeado de amigotes como él, quedando en la miseria moral y económica. Nadie sabía dónde se encontraba. El tiempo pasó.
Un día cuando estaba en ese estado tan lastimoso, aquel hombre añoró su hogar, extrañó a su hijo y pensó:
-¡Qué feliz era cuando estábamos juntos! Volveré a ver a mi hijo, le diré que me porté mal, que no merezco ser su padre.
Se levantó y se puso en camino hacia la casa de su hijo. Cuando éste lo vio llegar, lleno de alegría corrió a recibirlo, se agarró a sus hombros, lo besaba efusivamente y no dejaba de exclamar:
-¡Papá, papá! ¡Has vuelto, papá!
El padre le dijo:
-Hijo, he pecado contra Dios y contra ti, ya no merezco ser llamado padre tuyo, trátame como uno cualquiera.
Pero el hijo lo invitó a pasar a casa y le preparó una suculenta mesa. Puso música a todo volumen porque era una gran fiesta. Su padre estaba perdido y había sido hallado, estaba muerto y había vuelto a la vida. Y comenzaron a festejar.
Cuando llegó el padrastro y sintió el bullicio y la música, se extrañó. Al abrir la puerta y ver al ‘ex’ de su esposa se enojó y no quería entrar. El hijo salió de la casa y dijo:
-Es mi papá y teníamos que celebrarlo. Ha vuelto sano y salvo.
Su padrastro argumentó:
-Yo siempre te he cuidado desde que él te abandonó. Yo te he mantenido. Yo he pagado tus estudios. Yo te he educado…, y ahora llega ese padre tuyo que te dejó plantado y tú lo recibes con bombos y platillos. Yo no entro en casa hasta que ése se vaya por donde volvió.
El hijo entró en casa y se oyó el descorchar de una botella. Padre e hijo hablaron largamente. Después, el padre pródigo se marchó.
Moraleja
El divorcio es un puñal
a la autoestima de los hijos
y a su ideal familiar.
Para reflexionar personalmente y en comunidad
Un hijo de separados es un hijo con dos medios corazones, dividido, de por vida.
Tu conclusión
Tomado del Libro “Cuentos para aumentar la autoestima” Autor: Padre Mateo Bautista, Master en Pastoral de la Salud.

Gary tengo 24 años, desde hace 5 años, he estado participando activamente en la comunidad católica-juvenil: Joven Misionero Luz de Cristo (www.jovenmisionero.ya.st). Espero colaborar con el BLOG, activamente mandando mensajes especialmente para jóvenes en espíritu.
MENSAJES DE JÓVENES PARA JÓVENES
Gary(Marsellus)