Hermano en Cristo Jesús, iniciamos la Semana Santa, ésta es el culmen de la Cuaresma, la cual es un tiempo propicio para la conversión. Pero ¿qué es la conversión?, en la escuela por ejemplo, nos enseñan a realizar conversiones de temperatura, otras veces podemos observar que la apariencia de nuestra persona cambia de acuerdo al lugar que concurrimos.
La Biblia nos enseña como los profetas hablaban al pueblo de Dios exhortándolos constantemente a cambiar su conducta y volver ante su hacedor con un corazón contrito y humillado antes de ofrecer cualquier ofrenda. Cierra tus ojos por un momento y pide a nuestro Dios envié su Espíritu Santo sobre Ti en nombre de su Santo Hijo, piensa en tu corazón que de lo que haces no es de acuerdo a su plan, ruégale que te conceda la gracia para que obres el bien que tanto necesita el mundo.
La conversión es un proceso constante, inicia desde el momento que decidimos cambiar, hoy es el día, atrévete a ser mejor y culmina cuando se termina el aliento de Dios en Ti. En ocasiones vas a fallar, pero eso no debe ser el motivo para claudicar, al contrario, hay que luchar mas, pero antes de eso reconoce ante Dios que le has fallado y pídele te conceda la fuerza para no cometer dos veces el mismo pecado.
Que la paz y el Amor de Dios habiten en tu corazón y tu nombre sea escrito en el libro de la vida.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
Luis Gabriel